Estubeny

Paseo por una selva mediterránea

Estubeny ocupa un hondo rincón de intimidad y de paz, con espléndidas vistas y bosques recónditos. Fue alquería morisca en siglos pasados, y se repobló en el siglo XVII.

Nada más llegar cautiva la bella panorámica del río Sellent desde un mirador presidido por un gran almez casi centenario. La vista se abre a un valle de vegetación mediterránea y de fértiles huertas. Por la senda que discurre por debajo del mirador se accede fácilmente al lavadero con su fuente y abrevadero, desde donde se riegan sus huertas. Por la misma senda desciende al paraje natural de «La Cabrentà».

Un paseo por las apacibles calles del lugar, nos ayuda a entender cómo eran las casas de labradores y artesanos de escobas de palma, con desván para cosechas, sus balcones de madera y de forja, y otros elementos típicos de la arquitectura tradicional mediterránea. Como edificios singulares, destacan la Iglesia de San Onofre (reconstruida tras el terremoto de 1748), con su curioso campanario exento, y el complejo de las antiguas escuelas públicas (bar y local social), que data de mediados del siglo XX. El interior de la iglesia ofrece gratas sorpresas a los amantes del arte y el patrimonio. Se conserva en el altar mayor una pequeña efigie barroca del anacoreta San Onofre, que data de 1643. Una hermosa capilla neoclásica cobija la imagen de la Virgen de los Dolores, de 1795, obra del prestigioso escultor valenciano José Esteve Bonet, que fue regalada a Estubeny por el Conde de Campo Alange. En el tras-sagrario, destaca un san Vicente Ferrer también barroco, del siglo XVIII. Custodiado en la sacristía, hallamos un cáliz de plata sobredorada de1791, regalo del limosnero mayor del rey Carlos IV.


Estubeny celebra hoguera de San Antonio Abad (17 de enero), fiestas de San Onofre el segundo fin de semana de junio (con hoguera y asado de carnes), y las Fiestas patronales a finales de agosto, en honor del Cristo de la Buena Dicha, la Inmaculada Concepción y la “Mare de Déu dels Dolors”. El plato más típico es el arroz al horno, al cual se le dedica la fiesta de la “cassoleta” durante la Cuaresma.

Estubeny posee parajes encantadores, con fuentes como las del Tío Blanco o Tío Marcelino. En La Taberneta, hay una zona arbolada, con fuente. Ahora bien, nada como descender a la ladera de debajo del río (a pocos minutos del pueblo) para descubrir «La Cabrentà», espacio declarado Paraje Natural Municipal; una auténtica selva mediterránea con formaciones rocosas calizas fragmentadas, adornado por fuentes y corrientes de agua, y cubierto por una frondosa vegetación que incluye laureles, almeces, granados, helechos y yedras, entre otras muchas especies. Su recorrido laberíntico, pero seguro y señalizado, nos invita a descubrir un entorno mágico.

Cómo llegar