Bicorp

Tierra milenaria

Bicorp fue una alquería islámica edificada sobre un meandro del Barranco Moreno, que le ofrecía protección natural y agua para sus huertas. En el paso estrecho donde se cierra el meandro se alzó una fortaleza, reconstruida a partir de 1555 como Castillo-Palacio renacentista por Lluís Castellà de Vilanova, primer barón de Bicorp.

En la Plaza del Castillo, donde iniciamos el recorrido urbano, se observa una portada clasicista y los sillares de lo que fueron dos antiguas torres. Desde aquí llegamos al Ecomuseo de Bicorp, el Centro de Interpretación del Patrimonio arqueológico, etnológico y paleontológico, centrado en el arte rupestre de los diferentes yacimientos del territorio, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Paseando por el centro histórico desde la calle San Antonio, descubrimos calles estrechas, como Rosales, Larga, Cazuma, Iglesia… que conservan el encanto de un urbanismo morisco y arquitectura sencilla, mediterránea, bien conservada y rica en matices decorativos. Por doquier hallamos rejas con macetas, artísticas puertas de madera labrada o pinturas murales de motivos religiosos. Algunas de estas viviendas están habilitadas como alojamiento, convertidas en casas rurales. El recorrido nos lleva a la Iglesia San Juan Evangelista (siglo XVIII), obra de un estilo austero barroco, que fue reconstruida parcialmente en 1960, el campanario y la bóveda de cañón. La capilla de la Comunión con cúpula sobre pechinas, es una delicia decorativa de estilo barroco.

Más abajo de la iglesia se extienden las callejas y cuestas del Raval ‘arrabal’, por donde se desciende hasta el lecho fluvial. Allí se encuentra el puente y la fuente de la Rambla, y el adyacente lavadero de la Chirrichana. Desde enfrente del Raval, en la subida de la carretera hacia el polideportivo, se puede contemplar una bellísima panorámica de la revuelta del meandro y del núcleo urbano de Bicorp, teniendo al pie y en primer plano las huertas de la Rambla. También hay otros miradores en la población como el de la Piñeta y el Olmiquio, con vistas al citado Barranco Moreno.

La gastronomía tradicional es rica: conviene probar los gazpachos y los dulces típicos elaborados en sus hornos y panaderías.

Las Fiestas de la Santa Cruz y San Juan Evangelista (mayo), con reparto de rollos bendecidos y romería, y las Fiestas patronales (agosto) con desfile de Moros y Cristianos (ambas declaras de Interés Turístico).

El entorno natural de Bicorp es destacado y puede ser recorrido por una amplia red de senderos, muelas imponentes con densos pinares y pozas de agua cristalinas donde refrescarse… El área recreativa del Benefetal y Río Fraile, el Barranco Moreno con su ruta del arte rupestre; el nacimiento del río Cazuma o la Gola de Lucino, maravilla geológica esculpida por el agua; el Fuerte de las Pedrizas, que alojó en 1609 a los soldados que sofocaron la revuelta morisca. Pero, sin duda, el tesoro patrimonial de Bicorp son las Cuevas de la Araña, con sus escenas de arte rupestre, destacando la famosa recolección de miel.

Cómo llegar